Caciques
2010La serie 52 semanas del año 2007 puede considerarse un antecedente de este proyecto. Está compuesto por 52 pinturas al acrílico sobre MDF con cortes y tallados, dedicada cada una de ellas a un cacique que actuó en nuestro continente americano.
El proyecto Caciques lo inicié en el año 2010 con la obra que se reproduce a continuación, que es una pintura realizada sobre telas burdamente cosidas y tensionadas en un marco de madera tallado.



Intenté realizar una obra que evidenciara visualmente el conflicto entre el Estado Argentino en formación y los pueblos originarios. Tomé como escenario la provincia de Buenos Aires porque en ella vivo, y fui generando un entramado de nombres y fronteras. Seleccioné de distintos documentos, especialmente de Tratados de paz firmados desde 1810 en adelante, nombres de caciques y capitanejos hasta llegar a reunir doscientos. Los sectores de tela se fueron sumando al bastidor con costuras, aludiendo a la difícil y delicada tarea que implica la construcción colectiva de un país justo.
Con esos 200 nombres de caciques y capitanejos realicé 25 xilografías de 10 x 22 cm con ocho nombres cada una. Paralelamente realicé otros 34 tacos del mismo tamaño, representando conjuntos de personas en actitud de danzar. El propósito de estos grabados fue utilizarlos para estampar sobre diferentes soportes y generar obras de distinto carácter. Collages, textiles, instalaciones fueron algunos de los formatos donde se usaron las copias. La estampación tradicional de los mismos se realizó recién entre el 2015 y el 2020, para que quede un registro del conjunto de xilogafías usadas repetidas veces.
Las siguientes fotos muestran el conjunto de 59grabados.






Las primeras `producciones con esta serie de grabados fueron dos collages realizados sobre sendos marcos, con el agregado de estampas cosidas en los sectores centrales de los mismos. Tienen para mí un valor testimonial del lanzamiento del proyecto, pues fueron expuestas en una muestra individuall que denominé JUNTARSE en el año 2010.


A partir de entonces realizo, y continúo realizando, gran cantidad de trabajos de distintas características.
Algunos son collages sobre cartones o maderas que van cosidos entre sí, en ocasiones mezclados con pequeños volúmenes, u otras imágenes generadas para cada ocasión. Comparto algunos ejemplos.



Otro grupo de creaciones están basadas en el formato del quipu andino. En algunos casos las estampas se atan o cosen sobre las partes de tela, pero también he impreso las telas primero para después usarlas en la construcción del objeto textil.




Un tercer conjunto de obras son bultos cubiertos por telas impresas con los mismos tacos. que llamo memorias resguardadas. En los volúmenes se pueden observar costuras, parches, ataduras.



Al uso (o abuso) de copias de los mismos grabados en trabajos diferentes le asigno el nombre de Edición estallada, concepto que voy a desarrollar en otro espacio.
Por otro lado se puede observar que muchos de los ejemplo que se han mostrado forman parte también del proyecto JUNTARSE 30.000. Puedo afirmar que el mismo contiene el proyecto Caciques, pero lo excede ampliamente con obras que no utilizan estampas de los 59 tacos aquí tratados.
The 52-week series of 2007 can be considered antecedent of this project. It is composed of 52 acrylic paintings on MDF with cut and carved, each dedicated to a chieftain who acted on our American continent.
Project Csocies I started it in 2010 with the work that is reproduced below, which is a painting made on coarsely sewn fabrics and tensioned in a carved wood frame.



I tried to do a work that visually demonstrated the conflict between the Argentine State in formation and the original peoples. I took the province of Buenos Aires as a stage because I live in it, and I generated a network of names and borders. I selected from various documents, especially from peace treaties signed from 1810 onwards, names of chieftains and captains until I came to gather two hundred. The fabric sectors were added to the frame with seams, alluding to the difficult and delicate task involved in the collective construction of a just country.
With those 200 names of chieftains and captains I realized 25 woodcuts of 10 x 22 cm with eight names each. At the same time, I performed another 34 tacos of the same size, representing groups of people in a dancing attitude. The purpose of these prints was to use them to print on different supports and generate works of different character. Collages, textiles, installations were some of the formats where copies were used. The traditional printing of the same was carried out only between 2015 and 2020, so that a record of the set of xilogophies used repeatedly remains.
The following photos show the set of 59 engravings.






The first `productions with this series of prints were two collages made on two frames, with the addition of prints sewn in the central sectors of them. They have for me a witness value of the launch of the project, as they were exhibited in an individual sample that I called JUNTARSE in 2010.


From then on I carry out, and continue to carry out, a lot of work of different characteristics.
Some are collages on cardboards or wood that are sewn together, sometimes mixed with small volumes, or other images generated for each occasion. I share some examples.



Another group of creations are based on the Andean quipu format. In some cases the prints are tied or sewn over the fabric parts, but I have also printed the fabrics first and then used them in the construction of the textile object.




A third set of works are packages covered by fabrics printed with the same tacos. I call protected memories. Seams, patches, bindings can be seen in the volumes.



To use (or abuse) copies of the same prints in different jobs I assign the name dispersed edition, concept that I will develop in another space.
On the other hand, it can be observed that many of the examples shown are also part of the JUNTARSE 30,000 project. I can say that it contains the Caciques project, but it goes far beyond it with works that do not use prints of the 59 tacos here treated.
PrensaPress
Voces silenciadas
Gustavo Larsen
Para recordar hay que imaginar
George Didí-Huberman
Los genocidios y matanzas a población indígena en América es en Gustavo Larsen una preocupación central que atraviesa toda su obra. Al conmemorarse el Bicentenario de la Revolución de Mayo en 2010, el artista asumió el desafío de representar matanzas históricas, específicamente las ocurridas en los siglos XIX y XX en nuestro país. El inicio fue la selección de 200 nombres de Caciques que grabó en pequeñas estampas. Con ellas compuso otras obras, cosidas a imágenes de rondas de siluetas humanas tomadas de las manos, poniendo en tensión la idea de multiejemplaridad del grabado y expandiendo sus fronteras al incorporar el textil.
En la serie Juntarse 30.000 -que Larsen desarrolla en la última década-, toma como modelo el quipu, un objeto textil de origen prehispánico andino que era utilizado como sistema contable y como registro de historias. Los hilos retuercen y atan objetos y estampas, se trata de un gesto violento con sede en el proceso de realización que afecta la forma. Los fragmentos son torturados, trazando un paralelismo o identificación entre obra y cuerpo, en alusión a prácticas del terrorismo de estado de la última dictadura cívico-militar. Tanto los familiares de detenidos-desaparecidos, como los actuales pueblos originarios buscan o reclaman cuerpos que han perdido su forma, su unidad. Esta realidad no puede más que afectar al objeto artístico, que busca otras formas de simbolizar, de interactuar, de experimentar el hecho estético.
Cuando el verdadero testimonio -el de los que no sobrevivieron, al decir de Agamben- es el que siempre va a faltar, cuando nuestro país funda su territorio a partir del genocidio, nombrar a las víctimas, reconocerles su nombre, hacerlo visible y darle un cuerpo desde el arte, convierte a la obra artística en un artefacto de memoria. Las rondas simbolizan la necesidad del encuentro, introducen la esperanza.
En un péndulo entre lo documental y lo imaginario, la obra de Larsen nos muestra las lagunas, invita a preguntarnos si el indígena es un otro o un nosotros, a cuestionarnos nuestros olvidos para construir memoria.
Lic. Eva Farji
Voces silenciadas
Gustavo Larsen
To remember you have to imagine
George Didi-Huberman
The genocides and massacres of the indigenous population in America is a central concern in Gustavo Larsen that goes through all his work. As the Bicentenary of the May Revolution was commemorated in 2010, the artist took on the challenge of representing historical massacres, specifically those that occurred in the 19th and 20th centuries in our country. The start was the selection of 200 names of Caciques that he recorded in small prints. With them he composed other works, sewn to images of rounds of human silhouettes taken from his hands, putting into tension the idea of multi-exemplarity of the printmaking and expanding its borders by incorporating textiles.
In the series Juntarse 30.000 -that Larsen develops in the last decade-, takes as a model the quipu, a textile object of Andean pre-Hispanic origin that was used as an accounting system and as a record of stories. The threads twist and tie objects and prints, is a violent gesture based on the process of realization that affects the form. The fragments are tortured, tracing a parallelism or identification between work and body, alluding to the practices of state terrorism of the last civic-military dictatorship. Both relatives of detainees and disappeared persons, as well as the present indigenous peoples, seek or demand bodies that have lost their form, their unity. This reality can only affect the artistic object, which seeks other ways to symbolize, to interact, to experience the aesthetic fact.
When the true testimony of those who did not survive, in the words of Agamben, is the one that will always be lacking, when our country founded its territory from the genocide, name the victims, recognize their name, make it visible and give it a body from art, it turns artistic work into an artifact of memory. Rounds symbolize the need for encounter, introduce hope.
In a pendulum between the documentary and the imaginary, Larsen's work shows us the gaps, invites us to ask ourselves if the indigenous is another or one of us, to question our forgetfulness in order to build memory.
Lic. Eva Farji
Obras del ProyectoWorks in the Project

JUNTOS II De la serie JUNTARSE 2.049 al 2.060/30.000

JUNTOS I De la serie JUNTARSE 2.037 al 2.048/30.000

Gokhlayeh 133

Juan Bagual 026

Inocencio 053

Telomián Condié 028

Tomás Catari 051

José Gabriel Túpaj Amaru 047

Calfucurá 04

Troncomán 067

Tzilacotzin 131

Vicente Goicó 037

Moctezuma 119

Caupolicán 083

Enriquillo 134

Atahualpa 112

Manuel Calelián 018

Lemolemo 120

Torecha 085

Anacoana 090

Naculmán 057

Amatolec 056

Huelecal 038

Tabobá 045

Mareguano 107

Colocolo 075

Hatuey 082

Valentín Sayhueque 111

Coleto 066

Güentenao 039

Millarapue 116

: Tubichaminí 033

José Calelián 031

Juan Cachua 01

Lautaro 093

Michimalonco 123

Lázaro 072

Caguas 087

Ponca 088

Mariano Maidana 055

Simaiquin 052

Tucapel 097

Túpac Amaru 078

Careta 079

Juan Goicó 034

Manuel Grande 005

Julián Túpac Catari 050

Peteguelen 100

Ongol 099

Inacayal 032

Ongolmo 103

Cayocupil 118

José Chipitruz 006
